Recordando a un amigo y colega

Antes me referí al Manual para Creativos…. Hoy debo agregar que ese post me hizo recordar al periodista Edgar Rengifo, quien en esos días de comienzos de 2003, luego del paro general, escribió para aquella edición de PRODUCTO (http://www.producto.com.ve/232/notas/portada4.html) el reportaje “Contenidos por ley”, en el que adelantó que “bajo el manto de la Responsabilidad Social el proyecto de Ley que regula los contenidos en Radio y Televisión disfraza su propósito”.Resulta doloroso saber que no fue la ley, sino la delincuencia, -o quién sabe quién- la que calló a Edgar para siempre.

Creatividad Regulada

PRODUCTO 271La edición 271 de la revista PRODUCTO (Junio 2006, http://www.producto.com.ve/) retoma el tema de las regulaciones (¿limitaciones?) en los medios de comunicación. Esta vez lo hace desde la perspectiva creativa.

Valga la ocasión para compartir  un texto escrito por mí hace tres años en la misma PRODUCTO, cuando recién comenzaba a hablarse de la Ley de Contenidos. En esos días lo hice más como humorada que como certeza de que las regulaciones (¿limitaciones?) avanzarían tanto. ¿Cuánto falta? 

Manual para creativos (según la Ley de Contenidos)

A usted como creativo se le ocurre un comercial en el que el protagonista va manejando su carro pensando en el deleite que le espera en su casa al final de un largo día de trabajo. Se insertan tomas de apetitosidad del producto (que es su cliente). Mientras va manejando el conductor no se da cuenta de que va en contravía…
Pues usted como creativo acaba de cometer una “infracción mediana”, según el artículo 119, ordinal 3 del Proyecto de Ley de Responsabilidad Social de Radio y TV. La multa que le será impuesta al anunciante (su cliente) será “de hasta cinco mil unidades tributarias”. Considerando que en este momento la Unidad Tributaria tiene un valor de 19 mil 400 bolívares, tal vez tenga que pagar 97 millones de bolívares. A esto se le suma el hecho de que la planta televisora que emite el comercial también sería multada con una cantidad similar (Artículo 113). Pero cuidado, no sólo debe sacar de su stock de ideas toda situación que “viole la normativa legal vigente en materia de Tránsito Terrestre”. También debe olvidarse de crear comerciales que “utilicen las creencias religiosas, espirituales o la superstición con la finalidad de persuadir a la audiencia” (Ordinal 4). De modo que olvídese del tradicional remake de la Novicia Rebelde.Preocúpese si entre las cuentas que maneja la agencia para la cual trabaja hay algún producto de consumo infantil, pues no podrá crear comerciales con “contenidos donde los niños, niñas y adolescentes actúen, representen, dramaticen o escenifique situaciones donde utilicen lenguaje o actitudes violentas impropias para su edad”. Así que olvídese de que la Jarrota del Sabor podrá refrescar a los niños después de una batalla entre indios y vaqueros, ya que su cliente y el canal de televisión pudieran ser multados con “hasta quince mil unidades Tributarias” (291 millones de bolívares) por la“infración grave” que representa la escenificación de “sujetos activos o pasivos de hechos punibles” (Artículo 120, ordinales 10 y 14), o con “hasta treinta mil unidades tributarias” (582 millones de bolívares) si en la batalla los vaqueros le ganan a los indios. Esto pudiera ser interpretado por el funcionario del Instituto Nacional de Radio y Televisión como“infración muy grave” (Artículo 121), ya que pudiera incitar “a la discriminación por razones de origen étnico”. No olvide que también se multará al canal o a la emisora de radio con una cantidad similar.Pero no todo está perdido. Si cree que la Ley de Responsabilidad Social de Radio y TV le impide su desarrollo profesional como creativo, pida cambio al departamento de medios, pero no se confíe. La redacción de los artículos sancionatorios es amplia y discrecional cuando establece que El Instituto Nacional de Radio y Televisión sancionará con multa al anunciante que haya contratado, “directa o indirectamente, con los prestadores de servicios de divulgación, espacios” durante los cuales se infrinja lo dispuesto en la Ley. No queda claro si la “contratación directa” a la que se refiere el texto legal son los espacios publicitarios propios de cada anunciante (los comerciales). Tal como está redactado el artículo, el funcionario de turno pudiera decidir que el anunciante incurre en falta de manera indirecta por la compra de espacios de la programación cuya responsabilidad es del canal.Es decir, si el canal programa algún contenido sujeto a sanción, todos los anunciantes cuya pauta coincida con dicho espacio serán corresponsables de la misma falta y deberán pagar, cada uno, su respectiva multa.La profesión de publicista es excitante, ¿verdad?

Luis Francisco Indriago, Revista PRODUCTO, N° 232, Abril 2003