Luis Francisco Indriago
En singularArchivos para Febrero, 2007
27F: De la comedia al drama económico
Durante la mañana del 27 de febrero de 1989 las líneas telefónicas estaban más congestionadas que lo habitual. Tanto, que no logré transmitir por fax un artículo de opinión que había escrito dos días antes. Lo habrían de recibir en el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE), desde donde se enviaría a alguno de los diarios de Caracas o del interior del país para ser publicado. Fue en CEDICE donde hice mis primeras pasantías periodísticas, y luego continué colaborando de manera ocasional con artículos.
Desde hace 18 años esa página ha estado guardada entre mis cuartillas y manuscritos. Hoy por fin lo publico en este blog, pues su contenido pudiera encajar casi al calco en el país actual.
La atención de la totalidad de los venezolanos, e incluso de parte del mundo, se centra en la habilidad que tenga el gobierno para componer las malformaciones económicas y permitirle al país una solidez cónsona con el potencial que posee.
Los efectos de las “medidas”, por lo menos de las que inicialmente se han tomado, se verán en términos de corto y mediano plazo. En lo inmediato, ocurre un desajuste derivado de los abruptos cambios en los precios de venta de la totalidad de artículos y servicios. En este sentido, los venezolanos no conocemos otro tipo de venta que no esté basado en la “barata”. La relación costo-valor siempre estuvo distorsionada por la abundancia de recursos, tanto a nivel macroeconómico como individual.
Por otra parte, la democracia se ha confundido con la socialización de la riqueza. El Ejecutivo, por medio de disposiciones administrativas, e inclusive el Poder Legislativo con el uso de “aplanadoras”, han intentado redistribuir la riqueza con subsidios, regulaciones de precios y un excesivo gasto público improductivo.
Sin embargo, como en Broadway, esta exitosa comedia no pudo mantenerse en cartelera. Los cuantiosos fondos destinados a mantener una costosa producción empezaron a escasear, aun cuando se continuaba anunciando: ¡30 años en cartelera! ¡El mayor éxito en Latinoamérica!
Entonces un nuevo director entró en escena. Él dirigió antes una temporada. Sabe que su reto histórico está en desmontar esa función. Ahora le toca un drama en cinco actos donde el papel principal lo tienen los actores de carácter y no los arlequines y demás personajes burlescos. En esta representación, a diferencia de los dramas griegos, el destino no determina el desenlace, sino que, contrariamente, el desarrollo de los primeros actos determinan el destino de la democracia como sistema político.
Todos los participantes, el director, los productores, los actores y espectadores tienen un papel determinante que cumplir para garantizar el éxito final de la temporada. Pero los que no deben desestimarse a la hora de garantizar el desenvolvimiento de la función son los acomodadores de este inmenso teatro llamado Venezuela: los organismos de seguridad y orden público.
Los espectadores se sentirán inquietos, mejor dicho, descontentos por los cambios de función y entonces protestarán, no siempre de la mejor manera. Si la policía no sabe cómo poner orden, ya sea por exceso o por defecto en el cumplimiento de sus funciones, el descontento no será solamente por lo económico, sino por lo social.
El mejor ejemplo es una revuelta estudiantil, que comienza protestando por la falta de cupo, y termina haciéndolo en solidaridad por los compañeros golpeados, o incluso muertos durante las primeras manifestaciones pacíficas.
Así que Carlos Andrés Pérez deberá guardar mucho celo a la hora de exigir a sus colaboradores el cabal cumplimiento de sus funciones en materia económica y social. Como lo ha manifestado, su anterior quinquenio le enseño lo que puede repetir y lo que debe evitar. Esperemos que recuerde también su ejercicio como ministro-policía. Cosas buenas y malas hizo en esa época convulsa. Errare humanun est. Aunque el fantasma quizás ya no sea el comunista de entonces, esperamos que haya aprendido esas lecciones.
Cualquier parecido con la realidad que se vive 18 años después es pura coincidencia.
El Nacional: Ver para creer

Algunas vallas de publicidad exterior dejan ver los anuncios con los que el diario El Nacional apoya el lanzamiento de su nuevo diseño. Pero los días pasan y el rediseño de El Nacional continúa siendo una promesa, mientras que varias ediciones de prueba circulan entre anunciantes y periodistas.
La promoción del lanzamiento se ha apoyado en la frase “Ver para leer”, sin embargo, entre anunciantes, agencias de publicidad y periodistas, ya se ha transformado en “ver para creer”, debido al reiterado cambio de la fecha de salida del nuevo formato.
Inicialmente se esperaba para el segundo semestre de 2006. Luego se fueron anunciando fechas concretas. Durante la preventa publicitaria el mes de noviembre se ofreció para el mes de enero. En esa ocasión el rediseño de su forma y su contenido fue la promesa que El Nacional hizo a los anunciantes a finales de 2006 para convencerlos de anunciar durante este 2007.
Primero sería para el 22 de enero. Luego se prometió para el 23 de enero, seguramente por la significación que tiene en Venezuela ese día, que recuerda el año 1958 cuando huyó el dictador General Marcos Pérez Jiménez. Para el 23 de enero, pero de este año, circularon invitaciones para mostrarle a los anunciantes e invitados otra edición de prueba. En un correo electrónico enviado desde la gerencia de mercadeo de El Nacional el 22 de enero, el Presidente Ejecutivo de la compañía editora, Manuel Sucre, reconoció que “por recomendación de nuestros asesores suizos y alemanes, para garantizar la mejor calidad del producto y asegurar su continuidad operativa, decidimos fijar como fecha definitiva para el lanzamiento el día martes 30 de enero de 2007”. Pero en definitiva tampoco ocurrió ese día; sigue la espera, especialmente entre los anunciantes.
La verdad es que la redacción ha estado trabajando en dos ediciones simultáneas cada día. La que sale a la calle en el formato tradicional, y la que se imprime como tarea de prueba para terminar de hacer los ajustes que la rotativa Wifag OF 7.
Queda en el aire la pregunta: ¿Cuándo saldrá definitivamente a la calle El Nacional con el rediseño? Veremos si en un próximo post tenemos la respuesta.
