Ver y creer

Una semana después de que posteara en este blog una nota (Ver para creer) acerca del largamente esperado rediseño de El Nacional, por fin salió el pasado 28 de febrero a la calle.Ciertamente, el cambio no ha sido fácil para nadie en el periódico.

La mejor descripción de lo que fue el proceso lo contó la periodista Katiuska Hernández en un comentario suyo en este blog:  “Ya parimos de las propias entrañas y con tal dolor el nuevo diseño del periódico El Nacional. El niño aún no come solo pero por lo menos esta en los brazos de los periodistas que lo hacemos para que pronto se valga por sí solo.”El Nacional tiene nueva cara.

Pero, ¿es o será un nuevo periódico? Más allá de su nueva estructura de dos cuerpos tamaño standard, acompañados de otros dos tabloides, quedan en el aire muchas interrogantes sobre su contenido.¿Los textos breves sacrificarán la precisión en aras de la apariencia? ¿Se le dará más espacio a una foto regular-a-color, en lugar de una mejor-foto-blanco-negro? ¿Habrá más reportajes de investigación? ¿Y las entrevistas? Sin duda históricamente ese ha sido un género en el cual El Nacional  ha destacado.

Podríamos hacernos decenas de preguntas, siempre partiendo de la premisa de que rediseñar una publicación no es solamente hacer cambios en la rotativa o en la plantilla de montaje. La estructura y el diseño gráfico de El Nacional se repensaron durante mucho tiempo, pero ya se concretaron en la edición del 28 de febrero. Vendrán ajustes, pero no deberían ser sustanciales. Ya sus lectores se encontraron con la sorpresa del cambio y disfrutan su colorido aspecto. El reto será superar la novedad y llenar el nuevo layout con el contenido que necesita el lector; particularmente en este momento que vive el país, y los que vendrán.

Hacer crónica en la primera página del Cuerpo Ciudadanos es una buena iniciativa, pero ¿es la historia de dos vendedores de perroscalientes el tema para esa crónica? Sí o no, cualquiera puede ser la respuesta. Lo que no aceptará ambivalencias es la calidad del periodico que se haga; no importa si se imprime en una moderna rotativa Wifag o en una vieja Heidelberg;  si es a full-color o en blanco-negro.

No muy lejos en la historia del periodismo venezolano está le lección de El Diario de Caracas. Sin hablar de lo que pudo ser la gestión administrativa de la empresa editora, El Diario pasó de ser una de las mejores iniciativas del periodismo latinoamericano, a simplemente El Diario en la Playa (su sección central de fotos  softporno). Hoy  no es más que uno de los varios periódicos que sobreviven jugando las posiciones editoriales que le marca la publicidad que el gobierno pone en sus páginas.

Del fondo a la forma

Lo que retrasó la salida del diario fueron los inconvenientes que se fueron encontrando los técnicos durante la instalación y pruebas de la nueva rotativa Wifag.  Un punto de honor, si se considera que la promesa principal ante los anunciantes fue justamente la de brindar una elevadísima calidad gráfica, la cual aún está lejos de lograrse.

La primera edición (al menos el ejemplar que compré en el kiosco de la esquina) presentó una larga lista de problemas de impresión.  El problema generalizado fue el de registro de la cuatricromía. Hoy sigue apareciendo, pero justo es decir que la segunda edición mostró bastante mejora.

Otra falla generalizada es la disparidad en el corte de las páginas, lo que hace que en algunas de ellas casi desaparezca el margen inferior; o peor aún, que la foto de la actriz Sandra Beltrán  se imprimiera en dos folios distintos y mostrara un descalce de poco más o menos un centímetro. En todo caso, éste es un error que corresponde más a la imposición que a la impresión. Normalmente lo comenten los diseñadores o montadores que no han tenido experiencia de taller.

En los márgenes laterales también hubo problemas; no en el corte, sino al quedar la mancha fuera del área de impresión.

Al recorrer las páginas encontré distintos valores de negro, desde textos lavados (grises), hasta los enchumbados de tinta. Defecto que por supuesto se extendió a los fondos tramados, tanto del contenido informativo como del publicitario. Varias fueron las razones que observamos: algunas palabras (títulos de secciones) están definidas en color (rojo, tal como se puede ver en la versión digital), pero se imprimieron en negro con el mismo porcentaje de trama que tenían en el magenta. De allí que resultaran impresas en un tono de gris que los hizo poco legible. Como tampoco resultó legible la página 13 de Escenas, debido que el texto pareció estar en dos negativos distintos del negro.

Muchas fotografías perdieron sus valores de color, resultando  en manchones de tinta con poca definición, o en imágenes lavadas sin tonos medios.

Algo muy bueno: La tipografía de los textos principales. Su valor la hace cómoda para la lectura, al tiempo que el especio entre columnas facilita el recorrido visual. Lo mejor: Zapata a todo color.

Fuera del tema gráfico hay dos  aspectos destacables: El primero, el libre acceso que durante “pocos” días tendrá la versión digital de El Nacional. El segundo, utilizar un blog para interactuar con los lectores sobre el rediseño. Pero olvidaron un detalle: no tiene enlace desde la sección de blogs del homepage, donde solo aparecen los blogs de los periodistas Javier Pereira y Humberto Acosta.

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3 pensamientos en “Ver y creer

  1. Hola Luis, confieso que tenía tiempo sin venir a leer tu blog, pero cada vez que paso por aquí recuerdo la razón de que esté entre mis links favoritos. Muy didáctica tu nota sobre el cambio rotundo de El Nacional.

    En otros temas de tecnología, me gustaría proponerte, si tienes información, que escribieras sobre el salto que ha dado Macintosh hacia procesadores Intel, pues los usuarios de Mac se están dejando seducir por estas nuevas máquinas y, aparte de la novedad, no sé la razón. Ya no se habla de otra cosa. ¿Será que hay alguna conexión con el mundo del diseño y los editoriales?

    iperdomo

  2. Iván:
    Me agrada saber que en este blog encuentras alguna utilidad. Ese es el principal motivo que me anima.
    Tu pregunta del mundo Mac me lleva a volver a mis tiempos des “macsero”, cuando efectivamente la conexión entre el mundo del diseño editorial era casí unísono con la Mac. No dudo que siga siendo así.
    Sin embargo, veré que puedo adelantar.

    Saludos…

  3. Hola Ivan:
    Buscando información sobre la restructuración grafica e informativa de el nacional me encontré con tu blogg. Debo decirte que no estoy de acuerdo contigo. Me parece que el periodico a perdido calidad de lectura a nivel tipografico, asi como el cambio de estyructura ha hecho que el largo de los textos se recortara, dejando asi poco margen a la información. No he visto el resultado de las mediciones espectrofotometricas de la impresión, pero me parece, a simple vista(con la ayuda de la lupa) que la trama esta funcionando bien y la calidad del color tambien, lo único que me parecio es una sobrecarga del total del color que hace que las fotografias se traspacen a la siguiente pagina.
    En lo que se refiere a la edición web, debo decir que es muy pobre y que si se la compara con el universal deja mucho que desear. se la ve muy desperdigada sobre el espacio y con poca resaltez en el color.

    Atte
    Alejandro Luna

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